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06/06/2017

El peligro de una prensa militante

Por: José A. Friedl Zapata

Umberto Ecco, el gran filósofo, escritor y periodista italiano, antes de su muerte el año pasado, publica su último libro titulado “Número Cero”, una novela que se centra en la crítica al mal periodismo, manipulador, mentiroso, chantajista. Es un latigazo  a los malos periodistas que no están cumpliendo su rol imparcial en épocas tan difíciles para las democracias liberales occidentales. Ecco afirma en su libro que estos periodistas y los medios de la prensa escrita junto con muchos canales de televisión y el internet son hoy en día simples “máquinas de hacer fango”. Tuve la oportunidad y el gran honor de haber podido encontrarme en dos oportunidades con el escritor en la ciudad de Turín, mientras hacía un postgrado en dicha ciudad, admirando su honestidad, su sabiduría y su fina ironía y humor.

 

Evidentemente Ecco con su publicación se anticipó en forma visionaria a lo que estamos viviendo en el mundo, tanto en nuestro continente, pero sorpresivamente también con la mayor parte de la prensa de los EEUU, que fuera una guía del buen periodismo. La consigna de muchos de estos medios de comunicación parecería ser destruir al electo presidente Trump, sea como sea. Veamos un estudio de la Universidad de Harvard publicado hace pocos días, fruto de las investigaciones del Center on Media, Politics and Public Policy. De acuerdo a esta investigación el presidente Trump recibió un promedio del 93% de prensa negativa por parte de la CNN, NBC y CBS. La cadena FOX tuvo un índice del 52% de cobertura negativa para su Administración. Una parte del estudio contrasta estas cifras negativas frente al 41% que tuviera Obama, el 57% que obtuviera Bush y el 60% para Clinton. La prensa escrita como el NYTimes y el Washington Post no se quedan atrás con una cobertura negativa del 87%. Esto muestra claramente que hoy en día enfrentamos en los medios de los EEUU una prensa militante que defiende a un partido, a un gobierno, a una ideología más allá de errores, contradicciones. Es el periodismo que informa sobre cuestiones que estrictamente calzan en la agenda política de un partido o un gobierno, distorsionando la realidad de las noticias con fines ideológicos.  No se investiga a fondo, las fuentes muchas veces no son fidedignas o se las falsea, incluso se acude a la mentira. Este sería entonces la labor de “las máquinas de hacer fango”, que nos describe Ecco en su premonitorio libro.

 

Debemos aclarar que de ninguna manera somos partidarios de la figura bizarra, contradictoria, polémica del actual presidente. Estamos hablando de la prensa militante, hipócrita, pedante que produce el fango. El debate democrático tan necesario se ve así enormemente afectado y la prensa no está cumpliendo con su rol primordial de guardiana de las instituciones democráticas. No es posible que ignore el resultado de las elecciones y considere, como expresó una líder de la oposición, a los electores de Trump como “deplorables”. En un país políticamente dividido como los EEUU, hoy en día y como sucede en otras democracias polarizadas en América Latina y en el mundo, las divisiones políticas atraviesan el periodismo. Lo insólito en los EEUU es el rol preponderante de la prensa militante, que es incapaz del diálogo y que tiene como meta la destrucción de un presidente que no es de su agrado, utilizando métodos e instrumentos que no se conjugan con prácticas democráticas. Parafraseando a Hannah Arendt, la libertad de opinión se convierte en farsa cuando se ignoran los hechos en función de la ideología o el poder. Es la desinformación deliberada de la “máquina de hacer fango” de Humberto Ecco.

El autor es amigo de la Fundación Libertad


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