06/08/2012
“El Pequeño Gigante de la Libertad: Milton Friedman”
Por: Pablo J. Gutiérrez F. III
Milton Friedman, quien hubiese cumplido 100 años el 31 de julio, fue un célebre historiador, economista, intelectual y profesor de la Universidad de Chicago. Defensor del libre mercado, Friedman realizó contribuciones importantes en los campos de macroeconomía, microeconomía, historia económica y estadística. En 1947 funda junto a Friedrich Hayek, Ludwig von Mises, Henry Hazlitt y otros la sociedad “Mont Pèlerin”, la cual presidió en 1972. En 1976 fue galardonado con un Premio Nobel de Economía por sus logros en los campos de análisis de consumo, historia y teoría monetaria, y por su demostración de la complejidad de la política de estabilización. Friedman fue asesor económico del Presidente Ronald Reagan. Su filosofía política exaltaba las virtudes de un sistema económico de libre mercado con mínima intervención estatal.
Para muchos, Milton Friedman fue un héroe. No solo por haber logrado que se aboliera el servicio militar obligatorio en los años 70 o por haber influenciado políticas económicas en Chile que sacaron a aquel país del desastre económico en el que estaba, sino también por haber ido a países de Europa del Este cuando aún estaba la “Cortina de Hierro” y demostrar como los sistemas donde un grupo central maneja la economía no funcionan.
Friedman era un férreo defensor de las políticas de libre mercado donde el gobierno tuviera una mínima intervención. Para el, los gobiernos debían entrar donde el capital privado no podía por X o Y motivo. Entre los ejemplo que el da están la defensa de la nación, la policía y la administración de la justicia. Friedman abogó por que los gobiernos subsidiaran la educación de los individuos, mas no a las escuelas, mediante los vales educativos (school vouchers). Inclusive, llegó a fundar The Friedman Foundation for Educational Choice, la cual ha realizado varios estudios demostrando la efectividad de los vales educativos, mostrando así su superioridad sobre la selección arbitraria de escuelas por parte de los gobiernos.
Friedman también es recordado por sus innumerables debates con personas de ideologías de todo tipo; desde la misma que él, como su esposa Rose hasta personas en el otro extremo como Phil Donahue e intelectuales socialistas de la Unión Soviética. A todos los derrotó y siempre con una sonrisa en la cara. Se rumora que la única vez que fue derrotado, fue por su esposa Rose. En mi opinión, una de las mejores ocasiones donde Friedman calla a un socialista es cuando está hablando con Phil Donahue. Donahue le pregunta que si en algún momento dudó sobre el Capitalismo y si un sistema que se basa en avaricia es bueno, a lo que Friedman le responde: “Bueno primero que nada dime, ¿hay alguna sociedad que no se basa en codicia? ¿Tú crees que Rusia no se basa en codicia? ¿Tú crees que China no se basa en codicia? ¿Qué es la codicia?”. Luego de esto, establece que “El mundo funciona por individuos siguiendo su interés personal. Los grandes logros de la humanidad no han venido por agencias del gobierno. Einstein no construyó su teoría por orden de un burócrata. Henry Ford no revolucionó la industria automovilística de esa manera.”
Pero Friedman no fue un defensor del Capitalismo, si no de la Libertad. Lo que sucede es que solo en el Capitalismo, uno es verdaderamente libre. Solo en el Capitalismo uno puede elegir en qué trabajar, qué hacer con el dinero que uno obtuvo con su esfuerzo, qué hacer con su cuerpo, etc. Y solo como aclaración, por favor no confundan Capitalismo con Corporativismo que son dos ideas muy distintas. Pero retomando el tema de la libertad, Friedman creía 100% en ella. Vean por ejemplo la siguiente cita: “Yo estoy a favor de legalizar las drogas. Según mis valores, si las personas se quieren matar a sí mismos, tienen todo el derecho de hacerlo.” Para él, al igual que para muchos, solo la persona es dueña de su cuerpo y puede hacer con este lo que quiera, siempre que no lastime o prive de sus derechos a un tercero. Recordemos que mientras más libre es el individuo y por ende la sociedad, mejor le va al país entero en su gran mayoría. Hay que recordar que nadie conoce los detalles, defectos y virtudes de uno mismo, mejor que uno mismo. Por eso hay que dejar que cada quien siga su camino, dentro de “las reglas del juego” y mientras no perjudique a un tercero.
Quisiera terminar este artículo con una cita de Friedman que se la dirigió a Donahue pero aplica a todos los socialistas y planificadores centrales del mundo. “Y solo dime ¿en qué parte del mundo encuentras a estos ángeles que van a organizar la sociedad por nosotros? Yo ni siquiera confío en TI para hacer eso.”
El autor es miembro del Círculo Bastiat de la Fundación Libertad